Luna Llena

Luna llena, me lanzo a escribir, como si lo hiciera a la piscina. Cómo en ese momento, suspendido en el aire, en el que sabes que ya no hay vuelta atrás y esperas, con paciencia el momento en el que el cuerpo se sumerja en las frías aguas. Y recuerdo el salto de fe que hice en México, el momento en la rama, el momento del salto, en el aire, y de pronto... Hecho una bolita, sano y salvo, completamente seguro en el vientre de la madre tierra, bajo el agua, en aquella pequeña poza.

Y hablo con A. y quedamos en sueños, el el círculo de las hadas, en un claro del bosque. Visualizamos escenarios comunes, para compartir sueños. Y extraño a M. que se ha hecho gigante en mi corazón y en mi pensamiento, que es la excusa para justificar mi tristeza, mi nostalgia, mi rábia incontenible y de desconocida causa. Y no es ella, no es su ausencia, no son sus pasos por Montevideo lo que favorece la tristeza. Es la ausencia de lágrimas. Hace años que no lloro y tengo ganas. No por nada en concreto, si no por la acumulación de todas las cosas...

Llega una moto, estoy afuera de la casa, escribiendo ante la luna llena. D. cruza la puerta, sube la escalera, se acerca. Viene del Ecstatic. Se sienta en el sofá aquí cerquita a ver la luna. La noche está tranquila, para variar. Han sido días de tormenta emocional, tristeza, rabia y ansiedad. No se la causa, tormentas solares, la luna o la ausencia de mi gajito de naranja sexual. No lo sé, pero es indudable que hemos sido azotados por turbulentos movimientos de corazón. Sacudidas existenciales en vibratos telúricos desconcertantes. 

Y el dinero llega a cuentagotas y el paro no se activa y no consigo trabajo y han tenido que prestarme dinero y ya era hora. Siempre tan cumplidor y tan perfecto, nunca pedir ayuda, nunca. Pero ahora sí, estoy perdido y necesito ayuda. La pido con la voz y con el corazón. Porque para encontrarnos primero tenemos que perdernos, pero es dificil hacerlo solos...
Hablaba con Davides e Ivan, después de la clase de contact del viernes(bendita medicina) de la paz-ciencia, de lo importante que es transitar la impaciencia, de la respiración, de la confianza en la vida. Da miedo lanzarse a confiar en el alma, en el corazón, dejar de perseguir objetivos fuera de nosotros y comenzar a confiar y a crear de verdad. Pero todo llega, a mi me está llegando por la fuerza, no me queda más remedio que confiar, seguir esforzándome en hacerlo lo mejor posible y confiar. 

He empezado a estudiar programación de aplicaciones para móviles, sigo con el curso de videojuegos, estoy actualizando una web por encargo y diseñando la mía propia, para promocionarme. Me ha salido un alumno, sigo dando alguna clase de contact de vez en cuando y organizar Touch & Plays me da dinero y satisfacciones en amplio ratio. Muchos frentes, intento centrar mi energía y abordarlos todos con determinación...

Mi abuela está en el hospital, tiene una cefalitis y está alucinando. Dice que voy a verla bastante y que nos pasamos horas hablando. Está bien, me alegro de que se evada de esta realidad, después de todo, le ha salido un hijo rana y parece que ella(sabia como es) ha decidido evadirse y marcharse a otras realidades. 

La necesidad de escribir me desbordaba, creo que parte de la pérdida y el desconcierto venían de ahí... a ver que pasa, tal vez sea esta una entrada aislada, tal vez no, quien sabe. A ver que pasa...

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