Escribo desde el salón de casa de Blanki, que también es la habitación de Miren. Solo hay dos habitaciones en esta casa y un baño y la cocina. En realidad es un bajo comercial que han habitado como vivienda. Algo parecido a lo que queremos hacer en la Placenta. Por eso me gusta, porque he visto que se puede vivir sin ventanas y con una pequeña ventilación. Aun así en la Placenta tendremos que ver como hacemos para hacer el espacio lo más agradable posible. Al principio vamos a tener varios inconvenientes, vamos a tener que trabajar duro y eso. Pero estoy seguro de que en poco tiempo tendremos un espacio muy guay.
Llevamos varios días reuniendo vídeos de actuaciones y piezas de nuestro pasado, para hacer un video de presentación del proyecto y así tratar de financiarnos por crowfunding. Pronto estará listo y lo pondré por aquí.
Ayer antes de ir a las fiestas me dio tiempo a escribir otro capítulo, bueno, a corregirlo y adaptarlo. Dentro de poco espero tener un boceto de la novela que pueda enviar a editoriales y a ver que me dicen, aunque lo que más ganas tengo es de leerla yo, de ver el producto terminado. O más o menos, ver la historia en su conjunto, eso es lo que me apetece.
Ahora el camino es estar aquí y estar bien. Casi es sobrevivir a la forma en la que las cosas no dejan de sobrevenir. Bailar, como forma de recuperar la coordura y escribir, como forma de conectar con mi verdad. Tengo ganas de ir a Mexico, allí me esperan personas bonitas y experiencias bonitas. Pero antes, mucho, mucho antes, hay mucho por vivir, desde aquí y ahora, desde aquí...
Ayer estuve en el Chupinazo de las fiestas de Gasteiz-Vitoria. Increible fiestón, botellas y botellas de champagne, agua y calimocho volaba por doquier en una catarsis colectiva donde nada importaba, donde solo el instante presente y la energía atronadora de la multitud enardecida eran el lenguaje universal que hablaban todas las cosas.
Después kalimotxo, charlas, dapo, acrobacias, danza con Ohian, que chico tan bonito, tan bonito... Paseos, vueltas, crema de orjo, cigarrillos y más charlas. Buenas historias, luego llegó Blanka y más gente, más charlas, cigarrillos y patxarán. Dapeando por las calles everywhere, me faltó bailar más. Pero fue un día chulo. Me volví pronto para casa y hoy estoy descansado y productivo. Bien...
Aquí el vídeo del chupinazo, minuto 1,47, increible!
No hay comentarios:
Publicar un comentario