Vivimos para sobrevivir, esa es la prioridad más inmediata, no hay duda: tener comida, una casa y ropa con la que protegernos. Luego vienen los medios de transporte, los tiempos de ocio; con todos los gastos que ello conlleva. También está la salud, claro. Así concentramos nuestras energías en sobrevivir, es decir, en tener un buen sueldo, es decir: un buen trabajo.
Un buen trabajo cubre nuestras necesidades económicas y a cambio nos exige 10 o 12 horas de nuestro tiempo al día. Puede ser un buen trueque, siempre y cuando ese trabajo nos realice y nos haga crecer como personas.
Porque yo creo que más importante que sobrevivir bien, es conocerse a uno mismo. Por supuesto, un buen buscador de si mismo, se conoce mientras sobrevive bien. En eso consiste el arte de vivir, más o menos.
Luego está nuestra misión en la vida. Aquello que hemos venido a hacer, nuestro Dharma. Yo, de alguna manera siento que me estoy empezando a acercar al sendero que lleva a mi Dharma. Tengo la sensación de que todas las cosas aprendidas hasta ahora, por fin encajan.
He empezado a entrenar hace tres días. Dedico una o dos horas a un entrnamiento variando entre la danza, el dapo, la espada y el tambor. Mi cuerpo se ha desentumecido y me siento ágil de nuevo. Pero no solo agil, me siento bien, muy bien. De verdad quiero dedicar mi tiempo, mi energía y mi vida a trabajarme: a bailar, escribir, construir, hacer música, amar a las personas, jugar, bailar de nuevo, transmitir lo aprendido, ayudar a desaprender. Ayudar a desaprender, eso es importante...
Me siento muy bien viviendo aquí en Vitoria. Sólo en esta casita. Por fin solo, conmigo mismo. Respetando mi dieta, mis tiempos, mis espacios. Todo en su sitio, en un orden peculiar pero necesario. La energía fluye bien en mi día, entre ir a trabajar, comprar la comida, entrenar, escribir, pasear con la bici, meditar... Me está faltando un poco más de meditar, aunque muchas de las otras actividades las hago en estado meditativo. Pero sentarme bajo un arbol a 'no hacer', eso es algo que me falta. Le pondré intención.
Al final he perdido toda la información del ordenador salvo la novela. Conseguí salvarla. Pero he perdido mucha música, documentos y fotografías. Material 'importante'. La carta de la muerte en el tarot: el renacimiento. Dejar espacio para que entre lo nuevo. Así es... Están entrando uno tras otro todos los CDs de Blanka en mi ordenador. Mísica nueva, nueva etapa, nueva vida. Está bien, es lo que toca.
Dejo aquí un tema de Barnakustica, de su disco 'Arbol'. Este lo compre directamente al grupo. Son músicos callejeros, muuuy buenos...
Dejo aquí un tema de Barnakustica, de su disco 'Arbol'. Este lo compre directamente al grupo. Son músicos callejeros, muuuy buenos...


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