Ha sido, de nuevo, un fin de semana de ensueño, de amor, de bailes, de aprendizaje, besos y caricias; y de mar, de mucho mar a nuestro alrededor.
Todo es tan sencillo cuando la comunicación se vuelve auténtica. Es decir, creo que no nos comunicamos con palabras, creo que lo hacemos con el corazón. Cuando dos personas están enfrascadas en una conversación y se entienden perfectamente, es porque sus corazones están conectados y se están comunicando con claridad. Pero muchas veces, aunque las palabras que usemos sean las correctas, no nos entienden y hay malentendidos, es porque nuestro corazón no está en sintonia con el corazón del receptor. También me di cuenta de esto en mi breve etapa como vendedor de birras, cuando era okupa. Para vender lo que sea hay que conectar con el corazón de la persona que tienes en frente. Entonces esta te escuchará y estará abierta a lo que le ofrezcas. Pero si te acercas con miedo, inseguridad o exceso de ímpetu, la conexión no tendrá lugar y serás rechazado.
Estuve el Sábado y el Domingo en la Casa de la Alquimia. En Mera, rodeados de mar por todas partes. Se comunicó información sobre los arquetipos Maya, durante la mañana del sábado. Muchas de las ideas que se compartieron ya las había recibido antes, pero aun no tengo del todo claro el modelo de calendario de 13 lunas, también conocido como Tzolkin. Con sus combinaciones de 20 sellos y 13 tonos galácticos, generan todos los Kin posibles. Yo soy Mano Rítmica Azul, de la Onda Encantada del Viento. Es decir que mi poder es la sanación y la realización. Me gusta pensar que soy capaz de hacer que las ideas se realicen. También ayudo a evolucionar a las personas, esa es mi peculiar forma de sanación. Soy comunicador, por mi onda encantada: el viento. De ahí la poesía, el rap, el teatro y todas estas letras que escupo...
Por la tarde, tras una bio-siesta, iniciamos un recorrido por los 20 sellos bailando cada uno de ellos, bajo las indicaciones de K. Recuerdo especialmente el bailar del Guerrero, con las espadas que repartió entre los que allí estábamos. O el Humanos, donde me empoderé juguetonamente, tras recibir el sombrero que K nos iba colocando a cada uno. Estuve seduciendo a las niñas por aquí y por allá. También estaba M, supongo que a ella también la seduje un poquito, estuvimos mejor que nunca... Pero la danza de los arquetipos, nos llevo a bailar el mono, la tormenta o la luna. Fue muy bonito y muy agotador, muchas horas de comunicación física con nuestro interior y con l@x demás.
También muchos momentos íntimos con M, compartiendo lugares, energías y palabras. Nuestra comunicación es completamente sincera y sencilla. Nos decimos todo con claridad lo que sentimos: 'Aquí y ahora estamos juntos y nos amamos. Mañana no sé lo que puede a pasar'. Aceptamos la trasformación de todas las cosas, sobre todo la nuestra propia. Ayer a última hora hablábamos sobre lo mucho que hemos cambiado en tan solo unos meses. La trasformación está aceleradísima en estos tiempos y nuestros encuentros la están acelerando aun más.
A última hora del Sábado, cuando estábamos haciendo un pequeño cierre apareció A. que tiene algo con M. Me tocó tragar y aceptar verlos abrazados y acaramelados. Yo hice trabajar a M. sus emociones con mis textos y ella hizo lo propio, poniéndome una de las pocas situaciones que aun no había experimentado: ver a la tía que amo, estar con otro delante de mi. En el T&P sería mucho más facil, porque ya sabes que vas a eso, pero así, de sorpresa, he de reconocer que me despertó todo tipo de emociones y pensamientos. Por suerte el maravilloso Hoponnoponoo vino a rescatarme: Lo acepto, lo perdono, lo siento si me ha producido algún pensamiento negativo, lo agradezco por lo que me está enseñando y lo amo. Así y todo, a las pocas horas dormíamos M. y yo, el uno muy cerquita del otro...
El domingo por la mañana, tras una ducha compartida, algún cigarrito de santa planta y algo de sexo; comuniqué un taller de Contact Improvisación. Cansado y medio dormido, pensé que sería un taller pobre. Pero, contra todo pronóstico, hasta 4 personas me felicitaron por la dinámica, por la experiencia o por la estética de como se veía desde fuera. Me sorprendió, pero supongo que cuando uno está relajado y sin presión es cuando mejor se comunica. Realmente Amo el Contact...
En fin, que aun hubo tiempo de comer algo todos juntos, de hacer un círculo de cierre en el laberinto de piedras que R. y K. construyeron el día anterior. Tambores y cantos sagrados. Celebramos el cumpleaños de Eli y nos regalamos un turno de palabra, para que cada uno comunicase lo que sentía. K. estaba en una nube, etherea, casi irreal, habló sin palabras, tan solo con su mirada.
Para terminar el día M. me llevó a casa, pero como mi madre no estaba dimos una vuelta por el parque de As Galeras. En esa charla nos dimos cuenta de que viejos patrones familiares o personales estaban intentando volver a imponerse en nuestra relación. La sensación de buscar a la media naranja, a la mujer de mi vida siempre me ha perseguido y ahí, hablando con ella cazé ese patrón. Me di cuenta que se ha repetido, una y otra vez, toda mi vida. M. tiene muchísimos puntos increibles y cuando estamos juntos estoy en el cielo, pero no es la mujer de mi vida, no es mi media naranja, es nada más y nada menos que una experiencia que me acerca al despertar, al Amor y al verdadero Ser. Junto a ella recordé mi misión: guerrero de la luna. Mediante el amor incondicional haré que otras muchas otras lunas despierten y crezcan, porque eso es lo que he venido a hacer: Extender el Amor.


No hay comentarios:
Publicar un comentario