Contemplar el Ego


Me han comentado que mis escritos destilan un punto egocéntrico y sobradillo. "En el fondo da la sensación de tus propias carencias, veo algo de máscara y coraza en tí, en ese sentido guapete...". Creo que S tiene razón. De alguna manera siento la necesidad de dar algún tipo de imagen cuando escribo esto, creo que tengo que gustar, que ser guay. Y eso es en realidad una máscara, una coraza para disimular mis carencias. 

Estoy lleno de miedos, soy tímido e inseguro. Aunque la mayor parte del tiempo me convenzo de que no es así, me oculto tras la máscara del chico seguro y guay, que lo tiene todo controlado. Nada más lejos. Me asusta lo que siento, el futuro, el bienestar de mi familia y amigos, me asusta la crisis, cambiar de continente... 

Hay muchas cosas que he aprendido en estos años, aunque sería más correcto decir que he experimentado, porque aprender, las cosas se aprenden cuando las experimentas 4 o 5 veces. Somos así los humanos, necesitamos tropezar una y otra vez hasta que por fin nuestro cerebro dice 'basta' y escoge otro camino.

Sobre lo de dar una imagen o tener una máscara. Ayer, después de la sauna, caminaba por un pasillo del hotel, con la luz entrando por entre las persianas verticales, dibujando sobre la pared y sobre mi líneas de luz y sombra, mientras andaba. Me dio la sensación de que solo yo existía, nada ni nadie más, solo ese momento, solo yo en el mundo, en ese pasillo, como si se tratase de un sueño o uno de esos momentos de viaje psicotrópico de abstracción máxima. 
De pronto pensé que quizás alguien podría estar observándome a través de las cámaras de seguridad. Y luego me vinieron a la cabeza personas importantes. ¿Qué pensaría tal o cual persona si me viera ahora?, pensaba. Me sentía observado por otras personas y mi actitud cambió, ya no estaba relajado y solo, de pronto estaba actuando ante X, Y o Z. Pensaba:  ¿Qué opinarían de mi actitud?. Había dejado de ser yo mismo, era yo en función de otra persona. 

Creo que cuando somos observadores de nosotros mismos somos auténticos, pero que cuando colocamos a otra persona en el papel del observador, le cargamos energéticamente con un pesado lastre. Y a demás nos saca de nuestro verdadero ser, para convertirnos en alguien en función de otro. Máscara, disfraz, el papel más importante de esta tragicomedia...

Cuando más veo mi ego es cuando enseño contact. En esos momentos juzgo y critico a personas como buenas o malas. Sale mi lado más duro y tengo que reprimirlo conscientemente. El otro día, cuando dí el taller de contact cansado y medio dormido, no esperaba nada de nadie y por eso comuniqué de una forma tan clara y bonita. Creo que es una clave, trabajar los juicios, la humildad, por eso escribo esto, para acordarme de observar mi ego, mis juicios, mis máscaras, mis papeles teatrales.

Quiero ser yo. Aquí y ahora, sincero con lo que me rodea. El resto es pura fantasía. Vivir el presente es lo más importante, atentamente...

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