Conectando...

Sólo hay un objetivo: la sanación. Parece que sanar es un proceso que lleva tiempo, así que impacientarse no sirve de nada, la curación ya está ocurriendo, de forma perfecta nuestro cuerpo se está curando todo el tiempo.
Nuestra mente está tratando de encontrar el equilibrio entre el cuerpo y el espíritu. Entre el mundo real y el mundo de los sueños. Muchos creen que el mundo real es del cuerpo y que el mundo de los sueños es del espíritu, pero es exáctamente al revés.


Somos espíritus que sueñan que son cuerpos. Caminamos por el sueño de nuestro verdadero Ser. Sólo tenemos que reconocer: "estoy contemplando un sueño que alguien está soñando".

Como cuerpos separados nos da la impresión de que el que está soñando 'todo esto', este inmenso mundo de posibilidades y de situaciones, tiene que ser inmenso, mucho mayor que nosotros. Pero algunas veces, durante algunos instantes... se nos muestra la Verdad: que somos nosotros, que nosotros somos ese gran Ser, nosotros estamos soñando todo esto. La certeza dura muy poco y es una certeza tan en conflicto con todo lo que nos han enseñado, que no dura, se olvida, se esfuma aplastada por la montaña de 'hechos' y 'razonamientos' que vienen a 'corregir' inmediatamente el error. 'Hechos' y 'razonamientos' que en verdad reinstauran el error, asegurandose de no dejar huella ni recuerdo alguno de la Verdad.


El Amor está en el aire y a mi me va la locura, el recuerdo quiere nombrarla: "C". Lejos y casi enemiga, ejemplo de Amor que sacude y revuelve y no te deja indiferente. La primera vez que me dijo 'Te Quiero', fué la última vez que la ví.

Tengo que poner los pies en el suelo, necesito conectar con el mundo.

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