El Curso enseña que nuestro poder es ilimitado. Que, como hijos de Dios, no hay nada que nuestra santidad no pueda hacer.
Llegados a este punto el problema radica, como siempre, en que no podemos seguir a dos maestros que enseñan lo diametralmente opuesto. Así que si quieres curar a alguien que se ha cortado un dedo, no puedes dar validez a la situación, considerarla real y luego querer resolverla.
La situación debe ser perdonada, se debe reconocer que nosotros somos la situación, que nosotros somos todo el universo. Perdona la cuchara, pues no hay cuchara. Entonces el propio Jesus (el espíritu santo, la fuerza universal, tus guias o como quieras llamarlo) tomará el control de la mente y resolverá lo que haya que resolver.
Si alguien se corta un dedo y para ti hay alguien y para ti hay dedo, entonces no hay nada más que hacer. Sin embargo, si reconoces la verdad, si reconoces que no hay nadie y que no hay dedo, que sólo existe tu mente proyectandolo todo, entonces todo es posible.
Llegados a este punto el problema radica, como siempre, en que no podemos seguir a dos maestros que enseñan lo diametralmente opuesto. Así que si quieres curar a alguien que se ha cortado un dedo, no puedes dar validez a la situación, considerarla real y luego querer resolverla.
La situación debe ser perdonada, se debe reconocer que nosotros somos la situación, que nosotros somos todo el universo. Perdona la cuchara, pues no hay cuchara. Entonces el propio Jesus (el espíritu santo, la fuerza universal, tus guias o como quieras llamarlo) tomará el control de la mente y resolverá lo que haya que resolver.
Si alguien se corta un dedo y para ti hay alguien y para ti hay dedo, entonces no hay nada más que hacer. Sin embargo, si reconoces la verdad, si reconoces que no hay nadie y que no hay dedo, que sólo existe tu mente proyectandolo todo, entonces todo es posible.

No hay nada que mi santidad no pueda hacer, cuando yo permito que mi santidad se manifieste.
De nada sirve que me corte un dedo y al mismo tiempo que desee no cortarme un dedo. ¡¡Es contradictorio!!, mi santidad dice: ¡¡Aclárate!! Si das validez al acto de cortar un dedo, luego no me vengas diciendo que quieres que ese dedo no esté cortado, pues fuiste tu el que lo cortó y mi santidad no puede actuar contra mi voluntad...
Contra mi voluntad subconsciente por supuesto. Y es a ese nivel al que trabaja el Curso.
Los mayores avances espirituales no se sienten como espasmos, ni como energía, ni como calor, ni como amor, ni como nada físico. Pues los mayores avances y la verdadera sanación de la mente ocurre al nivel de la mente. Más allá de todo lo aparentemente físico.
Escápate del mundo y verás. No des validez al sueño de tu hermano y juntos caminaréis el camino de salida. El único camino.

De nada sirve que me corte un dedo y al mismo tiempo que desee no cortarme un dedo. ¡¡Es contradictorio!!, mi santidad dice: ¡¡Aclárate!! Si das validez al acto de cortar un dedo, luego no me vengas diciendo que quieres que ese dedo no esté cortado, pues fuiste tu el que lo cortó y mi santidad no puede actuar contra mi voluntad...
Contra mi voluntad subconsciente por supuesto. Y es a ese nivel al que trabaja el Curso.
Los mayores avances espirituales no se sienten como espasmos, ni como energía, ni como calor, ni como amor, ni como nada físico. Pues los mayores avances y la verdadera sanación de la mente ocurre al nivel de la mente. Más allá de todo lo aparentemente físico.
Escápate del mundo y verás. No des validez al sueño de tu hermano y juntos caminaréis el camino de salida. El único camino.

1 comentario:
Cierra los ojos y verás.
Publicar un comentario