¿Qué soy yo?

Una canción para escuchar mientras lees el texto

El curso afirma que somos el perfecto hijo de Dios. Que todos los seres humanos del planeta y que el planeta mismo, somos una proyección de la mente única que está soñando-proyectando todo esto... bien, cuesta, pero puedo creerlo, lo tomo como auto de fé.


Cada mañana me despierto y comienzo a sentir, a ver, a oler, a oir, a saborear, a recordar y mi voluntad se pone en marcha para reazlizar cosas del mundo. Hay algo aquí, quiero decir, sí, Dios es mi padre y creó a su perfecto hijo: la mente perfecta que sueña todo esto. Pero al mismo tiempo el curso dice que cada uno de nosotros somos la totalidad de esa mente. Yo percibo el mundo desde dentro de un cuerpo. Y aunque consigo abstraerme, gracias a los ejercicios, como mucho siento que mi conciencia está en la periferia del cuerpo o muy dentro de este. Pero el cuerpo sigue estando ahí.

Hay algo en alguna parte, algo vivo en contacto con este instante. Hay algún pequeño yo en alguna parte de todo esto. Lo que quiero decier, es que de alguna manera se ha creado algo distinto a Dios. Sé que es imposible, pues Dios es todo, y por consiguiente nada fuera de Él puede existir. Sin embargo siento que existo, siento que sufro, siento dolor y pena, siento cosas que no podrían sentirse en Dios.
De acuerdo, no perduran y se diluyen en la memoria y es como si nunca hubiesen existido. De hecho nunca existirán en el reino, pues sólo podré volver allí cuando olvide todo esto y lo reonozca como irreal.

Otra canción para escuchar...


No se puede entrar en el reino con nada que no sea del reino. Todo lo que queda fuera nunca ha existido, así son las cosas.

Más, durante un instante el error fué. Y el acto de desacimiento del error por parte de Dios hizo que tomase conciencia del mismo, para eliminarlo inmediatamente. Esa toma de conciencia, en cierta manera dió existencia a ese error. Ya pasó, de acuerdo, por eso nada perdura en este mundo, porque la solución se aplicó, se deshizo y ahora sólo pudemos recordar como fué deshecho.


Aquello que he cosiderado mi yo, durante toda mi vida, todo lo que he creido ver, oler o sentir, forma parte del sueño del error. Todo ello, todo lo que consideré real, fué deshecho, disuelto, jamás existió. Esto es algo que niego con todas mis fuerzas, pues en el momento en el que reconozca la verdad, en el momento en el que acepte que esto nunca ocurrió, sólo en ese momento seré libre, cuando olvide y deshaga toda mi antigua existencia.

Entonces, entonces, quedará lo auténtico, lo que no se puede deshacer, lo único. Entonces, quedará lo que existe, lo que és. Entonces por fin seré Yo, digo Él, digo Tú, digo...


...yo soy Tú y Tú eres Él, somos eternamente UNO en la perfección del reino.

1 comentario:

Lylian Labarca dijo...

Simplemente, te amo... Eres real...