Manifiest es la Forma en la Que Manifiesto Mis Sueños

Esta semana comprendí, un poco más, la profundidad del proceso que estoy viviendo. Ha sido interesante darme cuenta de que estaba trabajando en Manifiest porque esperaba conseguir algo a cambio. Lo estaba haciendo para alcanzar reconocimiento o trabajo, por eso me forzaba en dedicar más  y más horas, lo que me estaba empezando a quemar...

Entonces, me vi ante unas líneas de código bien escritas y bien comentadas. Me sentí muy a gusto con lo que estaba haciendo y lo comprendí: hay que disfrutar del proceso, de cada paso. Cada línea es importante y debe estar bien escrita. Cuando le pongo amor al código funciona mejor, es más elegante y a demás me lo paso bien.

Cuando me centro en el objetivo, en el resultado, dejo de disfrutar del camino que me llevaba hasta allí. Entonces me saturo y me bloqueo. 

Estoy aprendiendo muchas cosas en este camino, pero creo que la más importante de todas es esta: solo cuando amamos lo que hacemos, lo hacemos realmente bien. De pronto siento que se me revela una nueva manera de hacer las cosas, en la que todo encaja: eficiencia, resultados, crecimiento y disfrute. Es un placer y un honor estar en el camino de la creación de esta bella obra. 



Manifiest es, lo que durante muchos años consideré, mi plan B. Por si llegaba el momento en el que el mercado laboral no fuese capaz de comprender y valorar mi camino profesional. He sido muchas cosas porque considero que beber de muchas fuentes nos nutre. Creo se puede aprender de todo y por eso exploré distintas profesiones, pasiones y caminos, en estos últimos 10 años. Mi recorrido vital no es para nada convencional y al poco tiempo de llegar a Barcelona, tras el viaje a la India de 2007, conocí la danza Contact Improvisación(El arte de la escucha) que comenzó a cambiar, definitivamente, mi visión de la vida. 



Todos estos años explorando los caminos de la danza y el crecimiento personal me mantuvieron alejado del mundo profesional de las pantallas. Tanto, que casi me salgo de los perfiles laborales de la programación que tanto amo.
Cuando por fin supe lo que quería hacer apareció mi hermano Hugo y, regalándome el curso de creación de videojuegos que ahora termino, me permitió llevar a cabo mi plan B, que consistía en crear un proyecto lo bastante potente como para mostrar mis capacidades y llamar la atención del mercado laboral. 
Bien pues, gracias Hugo, aquí está mi proyecto de fin de curso y la manifestación de mis sueños. 

Voy a trabajar como creador de videojuegos, este es mi primer paso y aunque tarde 10 años voy a conseguirlo.


Cuando trabajaba en Surevil, la empresa de grabación de vinilos que monté con Anxo, siempre estaba en las nubes, queriendo hacer más, intentando llevar el proyecto más lejos, buscando conseguir algo, en alguna parte. Ahora sé que esa no es la manera, que por eso me acabé quemando, porque me olvidé de disfrutar y de amar cada disco que grababa. Por suerte, y gracias al tiempo, he aprendido a escuchar los ritmos de las cosas, a tener los pies en el suelo y a esperar pacientemente la oportunidad. Solo hace falta que una persona crea en mi: yo mismo. Por eso voy a seguir disfrutando del camino que se manifieste ante mi, esperando pacientemente por la oportunidad que me lleve al siguiente nivel en este juego: el juego de mi vida. 


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