Desde luego esta terapia me va a servir para saber en que día estoy. Está bien, segundo día que consigo escribir, a ver si lo consigo hasta el final.
Me desperté sin despertador, un mosquito de nuevo estuvo despertándome y pensé que dormiría más(por lo menos hasta las 9.30), pero cuando me levanté aun no eran las 9.
Ya desde temprano en la mañana, después de mi desayuno de enorme batido verde, estuve ordenando y colocando las cosas de mi habitación. Hace un par de días que han llegado mis cosas y ahora ya están ordenadas. Crean una armonía que me gusta. Puse una lavadora y me acabo de acordar que no la tendí... Voy ahora.
Después me fui para la Palmira, a trabajar el el panel numérico de la puerta del centro social. Es un proyecto de Arduino que pusimos en marcha hace unos 6 meses. En cuanto Toni y yo tuvimos el panel numérico y la placa entre manos, no tardamos ni una semana en tener listo un prototipo para probar. Entre pitos y flautas, hacer la caja estanca e instalar todo el tinglado fueron a penas dos meses. Pero entonces el relé no iba, los cables del sistema original fallaban... Hemos tardado 6 meses en total, pero hoy lo hemos terminado. Un trabajo super fino y elegante. Ahora en en Centro Social Palmira ya no tienen que bajar a abrir cada vez que viene alguien a una actividad, basta con darle el código...
Vino S a comer y ahí me di cuenta de que mi vida se parece a veces a una película, tiene escenas que se que son irrepetibles y me hacen darme cuenta de lo que mola la vida, lo impredecible y completamente original que es. Me ocurrió lo mismo en la Palmira, al final del día, ya descansando y cenando algo, B se enteró de que le había llegado un paquete con el juego de los himanes. Espectacular, nos pasamos horas jugando con ellos. Tengo que conseguir uno!!
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