Escribo desde la serenidad y la calma. Tengo el estómago lleno de batido de frutas natural, con stevia, recién preparado y aderezado con un toque de canela y una chispa de sal.
Ha llegado Marien al proyecto, es todo chispa. Habla mucho y es muy simpático, tiene una visión artística interesante y muchas ganas de hacer cosas.
El espacio, abajo, se ha catapultado. Ha aparecido un teatro precioso y una muñeca, con el mundo en su barriga, extendiendo su cabellera por la pared y el techo del local. Hay paredes más blancas que nunca y tenemos una mesa de luces para controlar al menos 5 focos. El equipo de sonido está listo y hemos comenzado a definit los trabajos de cada uno, en cada momento de la gran inauguración:
Tal en la puerta recibiendo, tal otro en la barra, aquel de allá haciendo de técnico de luces. Estamos más organizados que nunca y ensayamos a diario los distintos números del gran espectáculo.
Hoy trabajé con Teo en mi número de palo, voz y danza, mientras el interpretaba Sur Le Fil, de Yann Tiersen...
Pero no va a poder ser... No. No inauguramos.
Me han llamado de la inmobiliaria y resulta que el administrador de la finca les ha escrito un mail diciendo que tenemos montado un escenario y equipo de potencia para hacer conciertos, en un local que no tiene salida de emergencia. Y se pregunta si tendremos licencia para realizar esta actividad.
De momento no tenemos ni la licencia ni la salida de emergencia y son dos cosas que necesitamos. Así que hemos decidido aplazar la inauguración. También haremos un trabajo de ir puerta por puerta, en el edificio, explicando de que va el proyecto placenta. Que dejen de imaginar cosas.
Pero el lunes a la noche me voy para Galicia, me apetece ir a ver a mi mama. A cuidarla un poquito a ella también. Se lo merece. Y tal vez pueda ver a M si se sube al taller de Jessica Walker...
Y ya está, estoy agotado del palizón que nos hemos pegado para llegar a una inauguración que no se va a celebrar. Ahora podemos frenar un poco y hacer las cosas aun mejor. La verdad es que íbamos un poco justos, ¿pero no es así como suelen ser estas cosas?
Bueno, no paza nada, al final todo está bien.
Voy a hacer unas fotos para mandárselas a un ingeniero y que nos valla preparando el estudio técnico y así pedir la licencia ¡cuanto antes!!
El logo de la placenta...

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