Cuidar El Corazón


Los corazones pueden ser fuertes, frágiles, valientes o delicados. Los corazones a veces son aventureros, soñadores, se ilusionan con facilidad y lloran cuando sufren. 
Hay que cuidar los corazones de la gente, porque eso significa amar. 
Mi corazón se está transformando, una vez más, por efecto de esta escuela llamada vida. Ya no es como antes, que se cerraba en una carcel de metal o se endurecía de llorar y llorar. No, desde que B me regaló un corazón, no lo he vuelto a cerrar, ni a proteger como antes. Ahora es un corazón fuerte y me permite amar con desapego e incondicionalmente. 


Mi corazón es un corazón que le gusta estar en contacto con otros corazones. Por eso, cuando veo a gente que hace tiempo que no veía, pero a la que llevo en mi corazón, parece como si los hubiera visto el día anterior. Es como si esa gente estuviera contigo todo el tiempo, formase parte de ti. Tengo la teoría de los gajos de naranja: No somos medias naranjas de nadie. No somos medias nadas, somos completos. Somos gajos completos, que si nos juntamos, hacemos algo mucho más guay: una naranja.

Cada persona necesita en su vida otras personas que la complementen, pero no una, si no muchas. Esas son las personas que llevamos en el corazón. Mi corazón se está transformando, se transforma para no sufrir, es muy listo. Pero no todos los corazones saben hacer eso y a veces les hacemos daño. Yo puedo sentir cuando un corazón sufre, se llama empatía. Y por eso no me gusta hacer sufrir a otro corazón, porque entonces yo también sufro. Con los corazones hay que ser muy claro, porque en seguida se hacen historias y se inventan fantasías. Así son los corazones: unos romáticos soñadores... Por eso hay que ser muy claros con ellos y explicarles las cosas muy bien, para que comprendan la situación y no construyan castillos en el aire. Porque los corazones sufren al ver que no se cumplen sus espectativas... Ah... Espectativas, estos corazones son tan ilusos...

El mío cada vez comprende con más claridad que no hay una persona a la que amar, que hay muchas. Y que las personas a las que amo vienen y van. Que no pasa nada si alguna se marcha. Porque eso deja espacio para que otra persona llegue y llene ese lugar. Pero sobre todo que mi forma de amar trasciende la poseesión, se extiende por los otros corazones y quiere llegar a todos. Mi corazón aun cree que hay corazones buenos y corazones malos. Pero esta aprendiendo que no es así, que los otros corazones son espejos de si mismo y que cuando algo no le gusta de otro corazón, es algo que no le gusta de si mismo. Así, mi corazón, poquito a poco, va a prendiendo a perdonar la situaciones y va encontrando el camino a los otros corazones, para poder amarlos. 



Me gusta abrir el corazón y amar, pero me mantengo alerta, alguien con el corazón muy abierto, puede ser facilmente herido. Aunque no hay mejor defensa que no defenderse, dice el Curso. Que la defensa llama al ataque. Es nuestro miedo al ataque el que hace defendernos, cerrarnos y eso atrae al ataque. Pero un corazón abierto y confiado, como el de J, no tiene nada de que temer, por que no tienen nada de que defenderse, por eso no puede ser atacado.

1 comentario:

Carlos González dijo...

"Cuando un ser humano se encuentra con su corazón se convierte en indestructible, porque su ego trasciende el drama. y su alegría se libera."

La Danza de la Vida