Comenzar A Escribir

Conduzco un Toyota Auris rumbo a mi hotel, escucho en Radio 3 una entrevista a Luar Na Lubre, acaban de sacar nuevo disco y me planteo regalárselo a mi hermana por su cumpleaños. Su cumpleaños fue el pasado día 19 realmente, pero eso no me impide estar alerta en busca del regalo perfecto, a posteriori. El hotel esta vez está a las afueras, a cinco kilómetros de la radio, lo he mirado en google maps, el camino es bonito, hay que salir de Lugo, atravesar un poco de bosque y en medio de ninguna parte ahí está: el Sercotel Jorje I. 
De camino compro unas deliciosas magdalenas de chocolate a 0,75€ la media docena, para tomarlas como postre a las coles de bruselas que he comprado como cena, para aprovechar la mahonesa que compré ayer para acompañar la bolsa de ensalada que cené. 

El hotel es de 4 estrellas y la habitación es tan amplia que puedo bailar frente al espejo que adorna el armario. Por la ventana entra, a borbotones, una luz anaranjada que brota del atardecer de este primer día de verano. Antes reflexionaba sobre esta vida que llevo. Estaba desnudo, de cuclillas, tratando de abrir el bote de las coles de bruselas, dándome cuenta de que en realidad no soy de lujos, que me gusta lo sencillo, lo barato, lo esencial. Esta vida es, como fue la okupación en su momento hacia el otro extremo, una experiencia temporal. Siempre quise desayunar cada mañana de buffete, pero ya está, ya he cumplido también con esa parte. 

Algo ha cambiado, lleva días cambiado, no se si fue Finisterre o si ha sido el Tantra, tal vez sea el año en el que estamos, en cualquier caso no importa. He decidido empezar a escribir, hacerlo en serio, usar este espacio como un verdadero diario, cada día que pueda. A veces mucho, otras poco, no importa, quiero escribir sobre mi vida, porque escribir es importante para mi, siempre lo fue y aunque no escriba sobre la novela, aunque no la avance y la complete con estas letras que vuelco aquí, no importa. Porque estoy poniendo en marcha la maquinaria de volver a escribir, y hacerlo regularmente, eso es lo importante. 

Hace unos minutos estaba viendo la película 'Sin Limites', me ha gustado, me ha recordado un poco a mi. El prota, escritor frustrado, no, en eso no. Más bien luego, cuando desafía los límites. Yo me siento desafiando los límites: tengo todo lo que quiero, o casi todo. Mis deseos se materializan en el universo. Y el proceso, el proceso de volver al Ser, es tan intenso... Intento vivir cada momento, Zen, respirarlo, cualquiera, en cualqueir lugar, todo lo sagrado, todo es especial. Las personas, los paisajes, los instantes, respiras profundamente y dejas huella. Todo es  perfecto...

Voy a dedicar algo de tiempo a la novela, quiero intentar terminarla en este verano que empieza.



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