Paseando

Voy con mi perro por el parque de Galeras. El mar se extiende ante mi a pocos metros, ahí abajo, tras el acantilado. El verdor me rodea y el viento trae olor a vida. No hay ruido del tráfico ni sirenas de ambulancias, solo el sonido de las hojas al rozar una con otras. Camino por un paseo de madera levemente humedecido por el rocío de la mañana, los árboles tapan mi cabeza y las ardillas trepan por ellos. Veo las olas chocar contra las rocas, veo también un castillo sobre una isla y el sol se cuela entre las ramas de los árboles creando maravillosas texturas.
Paseo por el cielo cada día, con mi perro.

1 comentario:

paz dijo...

GRACias Santi!!!! Cuánto tiempo, pero bueno, el amor es eterno...Me encantó compartir ese paseo con tu perro.
Paz