Al final del capitulo 54 de Rayuela:
"Se estaban como alcanzando desde otra parte, con otra parte de si mismos, y no era de ellos que se trataba, como si estuvieran cobrando o pagando algo por otros, como si fueran los golems de un encuentro imposible entre sus duenhos. Porque lo que empezaba ahi era como una caricia a la paloma, como la idea de levantarse y hacerle limonada a un guardian, como doblar una pierna y empujar una piedrita de la primera a la segunda casilla, de la segunda a la tercera. De alguna manera habian ingresado en otra cosa, en ese algo donde se podia estar gris y ser de rosa, donde se podia haber muerto ahogada en un rio y asomar en una noche de Buenos Aires para repetir en la rayuela la imagen misma de lo aue acababan de alcanzar, la ultima casilla, el centro del mandala, el Ygdrassil vertiginoso por donde se salia a una playa abierta, a una extension sin limites, al mundo debajo de los parpados que los ojos vueltos hacia adentro reconocian y acataban"


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