Tras 35 días caminando los casi 800 km del camino del norte, por fin, mañana llegaré a mi destino. Me paro y me doy cuenta de algunas cosas:
2- No hay desafío demasiado grande. El mio era de 800 km, pero he conocido desafíos de hasta 3.000 km. Todos comienzan igual: con un primer paso. Y cuando te das cuenta llevas un millon de ellos.
3- Hay que caminar siguiendo las señales... esto significa tener los ojos abiertos a las señales del mundo (flechas amarillas, señales de tráfico, etc). Y tener los oidos abiertos al susurro del corazón, esa intuición casi silenciosa que nos impide perdernos.
4- Lo más importante del camino son los encuentros. Las personas que te encuentras en el camino pueden ayudarte, enseñarte, acompañarte, escucharte o intentar joderte. Pero no te dejarán indiferente, hay que darles la importancia debida.
5- Cada persona tiene su ritmo. Tanto en la vida como en el camino, cada uno tiene su ritmo y tiene que aprender a escucharlo y seguirlo. Si corres mucho te rompes y si vas muy despacio te cae la noche encima, hay que descubrir el ritmo de cada uno.
6- El camino te cambia. Todo el mundo lo dice y lo reconoce. Algo ocurre mientras haces el camino, que te aclara las ideas y te hace más consciente de las cosas. Creo que te enseña a ver la vida de otra manera, a descubrir otra manera de vivirla.
7- Si decides hacer el Camino, llámame, porque es una de las mejores experiencias que he vivido en mi vida. Y quiero repetirla.
2 comentarios:
me parece genial lo que has hecho ,te he seguido y me ha encantado ,yo pienso hacer el camino en 2010 con unos amigos desde oviedo puedes contarme algo en mimipompom1@hotmail.com te lo agradecere sinceramente
saluidos mimi
Yo también hice el camino, no todo completo pero eso no es lo más importante. Para mí los más o menos 300km fueron más que suficientes. Una GRAN experiencia, una buena oportunidad para soltarte y perderte el tiempo suficiente para que la gracias te toque y ocurra el milagro que veas lo mismo de forma distinta.
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Un gran abrazo sin tiempo
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