Dos amantes sostienen algo invisible e inmensamente valioso: una poesía de ser, una música escuchada en el profundo seno de su existencia. Ambos sostienen una armonía, pero permanecen independientes.
O amas o no existes en absoluto.
Si el espíritu está armoniosamente unido a la identidad, toda actividad se apacigua en él.
1 comentario:
Todos somos uno. Hay que ser consciente de este vinculo universal.
Saludos!
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