Un cacho de mail...

> Fueron días de luz en el ashram, ahora son días de crecimiento y nacimiento incluso, quizás. Tu camino, el mío, camino, eso que está ahí, en el mar, ante nosotros. Somon huellas en el mar de la existencia, cada paso que damos provoca ondas que se extienden hasta el final del infinito, así es como nos comunicamos unos con otros, mediante los encuentros de las huellas de nuestros pasos... pasos que coinciden en pedazos de vida, pero que dejan huella hasta mucho más allá, hasta lo más profundo del ser.

> Ahora me sale disculparme por no haberte escrito antes, incluso justificarme por no haber ido a ver a Amma de nuevo. Las cosas son como tienen que ser por el perfecto motivo, nada ocurre por casualidad, todo forma parte de lo que somos y así llegaremos a lo que tenemos que ser, porque nada ocurre por casualidad. Dios nos guia todo el tiempo.

> Siento tus angeles, siguen cerca de ti, aunque tu a veces te alejes de ellos, los proyectos son tu huella en el mundo, pero siempre vuelves a tu angeles, es inevitable, necesitamos trabajar dentro y fuera del mundo. Respirar luz de fuera del mundo, de Dios, y expirar el aliento divino en el mundo en forma.


Y ahora cito:

"Un espejo somos.

Aquí estamos para vernos y mostrarnos, para que tú nos mires, para que tú te mires, para que el otro se mire en la mirada de nosotros,

Aquí estamos y un espejo somos.

No la realidad, sino apenas su reflejo.

No la luz, sino apenas un destello.

No el camino, sino apenas unos pasos.

No la guía, sino apenas uno de tantos rumbos que al mañana conducen.", Subcomandante Marcos, 12 de Marzo del 2001

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