
No existe ese dolor ni ese camino.
No existe ese diablo ni esa angustia.
Es solo una ficcion
que sucede en la noche transitoria
En los charcos de cristal
se hunden los tacones de cristal
de espectros de cristal
que huyen de un mundo de cristal roto en pedazos.
Es un viaje en falso:
no puede ser verdad un sol oscuro.
Has pensado el terror
de una luz que se apaga de improviso
en la noche fingida.Tan simple como eso:
un mero error de calculo
de la emocion que duerme
sobre la arena fria de las playas hipnoticas.
No hay nada que temer.Siempre se sale,
nadie es un huesped fijo
de ese espacio sin tiempo,
de ese reloj sin numeros.
La casa de la realidad tiene dos puertas.
Y en la luz la memoria se corrige.
Y en la luz el olvido se hace fuerte
Y en la luz la memoria se consuela:
los argumentos del sueño dan al sueño.
Y toda su imagineria,vista y no vista,
se disuelve en el aire:el testimonio
de mundos que son nuestros y no existen,
con derecho a imponer su inexistencia
para que no olvidemos lo que somos:
un puro divagar sobre que somos.
Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.
(Lo que veo no con los ojos del cuerpo, si no con la mente. Dios está en cada pensamiento, en cada sensación, en cada olor, en cada imagen que se muestra ante mis ojos o que imagino. Dios está en todo, pues sólo hay unicidad y entonces Él está en todo, todo, todo. Desde una cucaracha, hasta un edificio, desde un tornillo, hasta un pensamiento sexual. Él está en todo, pues todo es uno y sólo cuando unifiquemos nuestra mente seremos uno con él. Entonces veremos.)
No existe ese diablo ni esa angustia.
Es solo una ficcion
que sucede en la noche transitoria
En los charcos de cristal
se hunden los tacones de cristal
de espectros de cristal
que huyen de un mundo de cristal roto en pedazos.
Es un viaje en falso:
no puede ser verdad un sol oscuro.
Has pensado el terror
de una luz que se apaga de improviso
en la noche fingida.Tan simple como eso:
un mero error de calculo
de la emocion que duerme
sobre la arena fria de las playas hipnoticas.
No hay nada que temer.Siempre se sale,
nadie es un huesped fijo
de ese espacio sin tiempo,
de ese reloj sin numeros.
La casa de la realidad tiene dos puertas.
Y en la luz la memoria se corrige.
Y en la luz el olvido se hace fuerte
Y en la luz la memoria se consuela:
los argumentos del sueño dan al sueño.
Y toda su imagineria,vista y no vista,
se disuelve en el aire:el testimonio
de mundos que son nuestros y no existen,
con derecho a imponer su inexistencia
para que no olvidemos lo que somos:
un puro divagar sobre que somos.
Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.
(Lo que veo no con los ojos del cuerpo, si no con la mente. Dios está en cada pensamiento, en cada sensación, en cada olor, en cada imagen que se muestra ante mis ojos o que imagino. Dios está en todo, pues sólo hay unicidad y entonces Él está en todo, todo, todo. Desde una cucaracha, hasta un edificio, desde un tornillo, hasta un pensamiento sexual. Él está en todo, pues todo es uno y sólo cuando unifiquemos nuestra mente seremos uno con él. Entonces veremos.)
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