El futuro, el pasado



Miro hacia delante y sólo veo el pasado. Es decir, veo todo aquello que imaginé que alguna vez sería. Pero a medida que avanzo en el curso sé que lo único que para llegar a donde tengo que llegar, tengo que dejar de mirar hacia delante, tengo que dejar de inventar nuevos futuros basados en todo aquello que viví. Tengo que darme permiso a mi mismo de que ocurra lo nuevo, lo inesperado, lo impredecible. Tengo que aceptar este instante comopotencialmente infinito, como infinitamente potencial.

Deshacer todo en lo que creo, todo ese montón de ideas que he fabricado sobre mi mismo, sobre lo que se supone que soy y lo que se supone acabaré siendo.

Maestro de Dios, esa es mi nueva pretensión. Y aunque se que es cierta, el fallo está en la forma. Me imagino caminando con mi abrigo de cuero por calles oscuras y una sonrrisa de indiferencia en la cara. Me veo rodeado de botellas y de canutos, me veo saltando y bailando, me veo subido en lo alto de alguna parte hablando a todas esas mentes, liberándolas. Me veo abriendo los corazones de la gente, repartiendo amor, siendo el modelo de muchos otros. Me veo como un gran maestro conocido y respetado dentro del curso. Veo como la gente habla de mi y de lo que hago...


Debo deshacerlo todo. Antes tuve miedo de perder lo que soy al encontrarme, pero ya no. No más miedo, no existo, nunca lo he hecho y ahora se me ofrece la oportunidad de hacerlo, tan sólo tengo que dejar marchar todas las ilusiones, los planes, los objetivos, los juicios, las pretensiones y aspiraciones. Tengo que dar un paso atrás y deshacer todos mis castillos de arena, que de todas formas serían deshechos al llegar la marea. Pero la responsabilidad es mía: deshacer mis sueños y aceptar el plan de Dios. Sin miedo.

Tengo tanto miedo. ¿Y si algún colega me ve hablando de Dios? ¿Que pensará de mi? ¿Que verguenza? ufff, que peso me quito al escribir esto, antes no me atrevía, eran verdades veladas. Pero comienzo a aceptar esa parde de mi mismo. Se que cada momento será distinto e impredecible, pero para ello tengo que aceptar y estar predispuesto a:

- Que mis colegas hacepten que no soy el que conocieron.
- Que Dios es mi camino y nada más es importante.
- A amar a todos aquellos que digan que me han comido el tarro, los que me digan que estoy equivocado, que no es el camino adecuado, a los que intenten convencerme. Sólo amando al que desea lo mejor para mi, creyendo que lo mejor es el mundo, sólo amando la visión de los que aman el mundo encontraré la libertad.
- A todos aquellos que me falten, me insulten y me hagan tropezar. Aprender a amarlos, abrazarlos y besarlos, incluso después de que me peguen, me roben o me fallen.


Todo esto es necesario, tiene que ocurrir y tengo que perdonarlo para poder así avanzar en mi camino hacia el hogar. Por fortuna no hay ninguna diferencia entre lo que ocurre en apariencia y lo que ocurre en pensamiento. Así que si soy capaz de perdonarlo en mi mente, será como si lo hubiese vivido y lo hubiese perdonado... Luego lo viviré pero en modo soft...

Como en Barcelona, cuando el chico este enajenado empezó a insultar a la gente y le dieron una hostia. Y se encaró con todos y Silvia quiso matarle cuando tiró un baso de plástico vacío a un colega, jajajaja, que garcioso, como nos puede enloquecer el ego. Luego se fueron todos y quedó solo el loco gritando los peores insultos que nunca he oido. Ta terribles que tuve que decirle: 'tío, no existes'. Entonces fué cuando me dió la patada por la espalda. Recuerdo con claridad sentir como algo me empujaba, soprendido, para darme cuenta que era una patada del enajenado. Me giré, le miré en lo más profundo de los ojos y le dije: 'Te quiero, te quiero, te quiero', y apartó la mirada y fué hacia Silvia. Entonces sentí miedo, 'a ella no!!, a mi!!', pensé, porque ella también se le encaraba. Pero la cojí de los hombros y le dije 'vámonos de aqui' y nos fuimos.

Te perdono enajenado, te perdono Silvia, perdono al de los Che que le dió el puñetazo y perdono al mundo que enajenó al enajenado hasta hacer que tuviese que representar ese terrible papel. ¿Oiste mundo??? ¡¡¡TE PERDONO!!!! Perdono todo lo terrible que crees que has hecho, porque realmente no ha ocurrido. Mañana, cuando despertemos del sueño, será un recuerdo tan insustancial y borroso que sólo podremos reirnos de él... como de todo.

2 comentarios:

Lylian Labarca dijo...

Gracias Santi... muchas gracias... gracias pòr mostrarme que estoy lista para perdonar totalmente, para liberarte y liberarme... ¿Sabes? Te entiendo totalmente, aún temo lo que puedan pensar de lo que ahora soy, pero he aprendido a relajarme y a dejar que el Espíritu Santo se relacione a través de mí. Nada "tiene que ser" como crees que será... deja que Él se haga cargo... Tampoco tienes que hablar de Dios, para hablar de Dios... con que ames a tus colegas, les estarás enseñando más de Dios que incluso si pronuncias ese símbolo. Haz sólo lo que necesites hacer... no hay nada que demostrar.

Santi dijo...

Se acabaron los planes, se acabaron las pretensiones, las fantasías y las historias. Soy esto. Nada más. Dios es y yo soy su hijo, luego soy. El resto es pura ilusión. Al límite, al momento, al instante, al lo improvisado, a lo loco. Sólo hay un camino y es el no-camino. Todo lo demás es ponerle límites al mar.

Luego te veo.