A Coruña




De mar, de viento y de calles.
De vino, de música y de risas.
De andar, de porros y de mezclas.


A Coruña, mi niña, no te olvido, ni abandono, ni reniego de tu esencia. Que sé, que te he tenido olvidada y que hasta he dicho de ti cosas feas. Pero no hay en el mundo charco más hermoso, que el cristalino lago que tú eres.

Pero entiéndeme, niña, mi reina, mi princesa; que me quedas pequeña, que nuestros caminos se separan, para ayudarnos a crecer, aprendiendo de experiencias nuevas. Yo, tropenzando con todas tus puertas cerradas, olvidándome de tropezar más amenudo con las aguas del mar que te baña, ya no pudiendo apreciar tu sencilla pero suprema belleza... por eso me marché.

Para aprender a acariciarte, a amarte, de nuevo. Tus calles, tus aguas, tus gentes. Y así regarte, con mis nuevas experiencias, las tremendas de semillas que contienes. Trabajar tu tierra, entregarme a ti, cultivarnos de nuevo.


Galicia tiene toda la fuerza del mar, contenida en su interior. Las aguas están revueltas y las corrientes cambiando. Nada podrá contenerlas por mucho tiempo más.
Cuando menos te lo esperes, todo comenzará a moverse y entonces será como una ola...
Galicia entera, toda a la vez, todos juntos: Una GRan OLA GALLEGA CAYEndo DEsde El cantábrico y atlántico sobre toda la peninsula, inundándola...





1 comentario:

sorciere dijo...

¡Di que sí! que bonito es Coruña…
Tus palabras se filtran por mis ojos hasta el cerebrito, y la empatía desliza hasta el corazón encendiendo un impulso visceral supremo.

Tus palabras largas, cortas, dulces, cañeras, imponentes, inocentes. Tus palabras dejando entrever, escondiendo, exponiendo, evitando.

Toda tu expresión, tan amplia o concreta. Sobretodo segura, ágil y fuerte. Como tu. Dejando de ti toda tú esencia.

¡Que contenta me pone leerte!

¡Buenos días cielo!

Besitos de sal

Sor