Mirando el paisaje

Distingo con claridad la nieve en las montañas al fondo de este cuadro.
Normalmente son tan sólo siluetas, pero ahora se ven con nitidez, no les cae el sol de lleno, pero están llenas de vida, de una claridad que hace aflorar cada matiz de sus rocas. El horizonte se ve a duras penas, entre las lluvias que caen a lo lejos, quizás nieve; Como por aquí hasta hace un momento, pero ahora hay un claro azul en el cielo, alguna nubecilla baja que pasa rápido, rápida, corriendo y la blancura intensa del borde de las nubes más altas, al límite de la tormenta que tranasportan y que hasta hace poco dejaban caer por aquí. Es un cuadro hermoso.

No puedo quitármela de la cabeza, esa molesta molestia, sobre la discusión que tuve hace un rato con Marta. Le molestan cosas que hago. A mi no me molesta nada, o trato de que no lo haga, nada tiene tanta importancia como para molestarse en molestarse. Es contraproducente estar enfadado, resta tiempo de vida.

A demás, yo soy un buscador de paz, si me molestase que me cogiesen un poco de chorizo o una bicicleta, estaría creando nuevas fuentes de conflicto, orígenes de guerra en potencia, todo el tiempo. Así que cojan lo que quieran y que hagan lo que quieran con ello. Yo estoy aquí, para aprender y para cumplir una misión, no para molestarme por efímeros objetos materiales; degradando al mismo tiempo la condición de una amistad, por el apego a lo material, puag!!

Y es que últimamente estoy, aun más que antes, intentando desapegarme a todo lo material. Nada de lo que tengo, nada de lo que me rodea es imprscindible; todo puede ser perdido, nada es imprescindible. Perder algo que forma parte de mi vida diaria, provocaría un cambio en la misma, pero tan sólo esto y a fin de cuentas todo siempre cambia, todo está en movimiento, todo se transforma ; yo también.

En esta etapa me estoy transformando. No se si a algo mejor o peor, son conceptos demasiado relativos, pero por fin me estoy asomando a un camino que llevaba mucho tiempo queriendo explorar y estoy teniendo el valor de dar los primeros pasos; los más difíciles. Pronto llegará un poco de la suerte del principiante, si me reafirmo en mi decisión de continuar este sendero, si demuenstro que mi intención es auténtica, no es sólo un capricho pasajero. Si tengo la fuerza suficiente, como para mantenerme como el junco: firmemente agarrado al suelo, sin dejarme partir por las tormentas que vengan.

El entrenamiento está recomenzando; tengo que estar preparado, para cuando llegue el momento. Si es que llega la hora, la hora de la revolución soñada.

Paz.

1 comentario:

kaotika_amelie dijo...

Bonito. Brillante.
Me gusto la breve xarla ke tuvimos el otro dia en el MSN.
Kuidate y sigue asi.
Bikos!