
Insaciable... Me siento insaciable. La comida sólo me da más hambre, las bebidas me provocan sed y los porros me dejan con ganas de fumar otro. Nada me sacia hoy, tampoco creo que pudiese hacerlo una mujer.
Aunque anoche alguna lo hizo, no recuerdo su nombre, ni su rostro. Sólo tengo el sabor en el recuerdo, de las caricias recibidas y dadas más allá de la piel, en el terreno de la onírica vida que vivimos cuando llega la noche.
Pero hoy... ni dormir, ni escribir, ni trabajar, ni hablar, ni grabar, ni avanzar el collage, ni mirar por la ventana; nada me sacia.
Ahora lo intentaré con la meditación, con el Yoga que practico dos veces por semana de manera
oficial y alguna más por mi cuenta. A ver si es verdad que pueden saciarse las ansias con la calma. Voy a hacerlo así, voy a estirar-meditar un rato, ahora, en cuanto se marche Marta(mañana se va a Valladolid un par de días a currar), tomaré mi habitación y entre velas e inciensos dejaré que mi mente se evada y busque saciar esta necesidad que me carcome por dentro las entrañas. A ver que tal...
Interesante... no se si estoy saciado, pero al menos ha desaparecido esa apremiante necesidad de saciarme. Ahora me acepto con mis insatisfacciones y trato de remediarlas.
Comencé con un saludo al sol de yoga y justo a continuación, intentando meditar. Pero nada, mi mente era un torbellino de deseos y pensamientos. Así que probé con las piernas crzadas, brazos estirados y frente tocando el suelo(Una variante de la pinza). Pero nada, hasta que me dió por ponerme en hombros, y justo después en Arado.

Y casi sin darme cuenta, en esta postura, me empezaron a venir cosas que tenía que hacer y como hacerlas: me di cuenta que si quiero ir a Coruña, tengo que ir organizando cosas, que quería hacer algunas llamadas y cenar antes de que se haga tarde. También me acordé que es bueno para mi espalda hacer abdominales(como se parece esta palabra a "abominables" y cuanto se parecen los significados, jejeje). Así que por ahí empecé.
No se si estoy saciado o no, pero la verdad es que ya no me importa. Ahora me siento bien, feliz con todo lo que hago y con lo que tengo que hacer. Aunque empiezo a notar como se me pasa. Supongo que al igual que todas las drogas, el bienestar derivado del yoga, también es efímero; en realidad todo lo és, así debe ser. Si los muñecos de nieve no se derritiesen, no sería divertido hacerlos.

2 comentarios:
Me siento avergonzada por haber abandonado, "oficialmente", el yoga. Mi kuerpo es totalmente inflexible, y mi mente lo necesita tanto...
Deberia empezar a tomarme mas en serio, kizas ese seria el komienzo de algo bonito konmigo misma.
Buen lunes, neno!!!
Essa! Pues sí, es una forma de mantener el cuerpo flexible y la mente en forma. Yo lo estoy flipando, aunque en realidad siento como todo lo que hay a mi alrededor influye.
El mundo está cambiando, la sociedad está cambiando, yo estoy cambiando.
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