Cambiando de tema...

Facilón, un título que me habra las puertas de la expresión sin límites, sin ataduras, expresión ¡Libre!!.

Hace poco estuve meditando acerca de lo que esto significa, de lo que significa el enorme TODO ... LIBRE, que se lee de un golpe de vista en la página 5 de mi revista.

Como informático, he descubierto el sistema de seguridad perfecto y definitivo. Un sistema de seguridad infalible: compartirlo todo, hacerlo todo público, que todo lo que hay en mi ordenador sea libre, esté compartido en el Emule, que cualquiera pueda acceder a mis notas, documentos, diarios, fotos, montajes, canciones, todo, que todo sea libre.
Entonces, nadie podrá robarme nada; y teniendo un par de copias de seguridad de todo, evito a los estúpidos destructores virus-personas craker que hay por el mundo.

Entonces pienso: y en mi vida, ¿qué?, ¿hay algo de lo que soy dueño y guardian?, sí, claro, "mi" piso, "mis" ordenadores, "mi" equipo de música. No, todo libre. Si me desapego de ellos, si los dejo libres, responsables de si mismos en última instancia... y lo mismo con los proyectos, con todo. Son míos en la medida en la que yo quiera ser de ellos, ni un ápice más ni un ápice menos.
Liberus quiero ser yo y yo quiero ser Liberus. Pero nada más, el resto de todo lo demás son herramientas para llegar a este objetivo, un norte tan nordico como cualquier otro centro magnético del universo.

Yo decido que lo único que me ata, lo único que me impide de ser libre, son los cuatro ejes direccionales de los que he decidido ser responsable:

Liberus en el Norte.
Yo en el sur.
Musica Libre en el Este.
Súrevil en el Oeste.
(claro, que en esa dirección está el fin del mundo a apenas 100km)



Si puedo luego hago este dibujito para ilustrar este post.

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